Prepagos escorts Bogota Medellin

Romances prohibidos (Parte I)

Por Adriana Hincapie

Aquí estoy de nuevo, disculpen el retraso, estoy últimamente pasando por ciertas situaciones lo cual ha malogrado mis días, pero no importa, estoy aquí y espero poder seguir escribiendo de mis historias y de mi vida, porque sé que a muchos les ha gustado eso. E leído algunos comentarios y cada vez siento que me conecto con todos, porque las personas se sienten intrigadas, se sienten parte de mi historia y algunas se identifican en sucesos. Por eso es que para muchos les resulta interesante, no es necesario tener una etiqueta como la de ser prepagos Medellin, abogado, médico o algo así, solo necesitamos vivir y nos daremos cuenta que cada persona tiene sus propias experiencias, que pueden ser similares a las de otras.

Me manifiesto de muchas maneras, una de ellas es bailar y la otra sería escribir, por eso cada vez que no tengo trabajo de prepagos Medellin, comienzo a pensar en que les puedo mostrar, sé que no puedo hacerlo todo de golpe, pero quiero que vean que no todo se basa en lo que hacemos, sino, lo que hacen los demás y eso que hacen las otras personas, puede alcanzarnos y cambiar nuestro mundo.

En este caso quiero hablarles de algo, que básicamente es reciente. Cuando hace unos meses estaba de salida de mi trabajo –ya saben cómo trabajo- un hombre extraño se me acerca y me propone un pago por la noche, pero mi respuesta fue que no hacia servicios de prepagos sin el consentimiento del sitio de prepagos Medellin, por razones de seguridad y que se pasará al siguiente día, porque no había problema. Pero ese hombre era insistente y me aumentaba el pago, como si se tratara de una subasta, aunque me mantuve diciendo que no quería, se ponía más intenso e imponente, hasta el punto de que me toma por el brazo y lo que le digo es que me suelte, –estaba a punto de gritar- cuando estaba alejándolo otro hombre rápidamente se lanza sobre el tipo y lo golpea, me sorprendió ver eso, me provoco correr, pero no lo hice porque sencillamente ya no me sentía insegura.

El hombre que me ayudo, luego de encargarse de ese hombre extraño, me toma por la mano y le dice grita a ese extraño sujeto que me ataco que yo era su pareja y que si se atrevía a tocarme, se las vería con él.

Este hombre o mejor dicho chico, me suelta luego de haber subido unas calles y estar en una zona más centralizada. Se presenta y me pregunta si ¿estaba bien? Solo le dije que gracias, que todo estaba bien. Cuando el chico me pregunta ¿Por qué estaba en esas zonas donde no irían las lindas paisas? Mi respuesta fue prácticamente automatizada, ¡Trabajo siendo parte de acompañantes Medellin! Se quedó atónito y por un momento solo me observaba, para decirme al final, ¡No parece que fuera así! Le dije que no me visto como un payaso para llamar la atención, ni nada por el estilo, soy muy seria con mi trabajo y también soy una persona común, solo que mi trabajo es algo más llamativo.

Nuestras palabras se cruzaron y quedamos para otra ocasión, ya era muy tarde en la noche y me acompaño a un taxi, le agradecí por todo, me pidió el número, pero fue el personal porque no quería contratar mis servicios, pero que no le caería mal una amiga para algunas tardes de conversación. Así fue como comenzó algo más que un trato con un desconocido y el rescate del príncipe azul, fue un poco más intenso y más provocativo.

El chico me llamaba en las noches, me preguntaba si podía conversar conmigo y obviamente, me gustaba hablar con él así estuviera algo ocupada cocinando u otras cosas. Así pasaron los meses y cada vez que hablaba con él, me sentía en una confianza y un confort que no eran normales para mí, era como sentirme segura –algo que no había podido sentir hace mucho con otros- y me divertía con esa persona muchísimo, porque era muy carismático, se podría decir que conversar con él y bromear, como salir en algunas ocasiones me llenaba de paz. Un día repentino me llamo temprano, fue muy extraño para mí y me invito a salir con él, es decir, a salir por la noche –algo que nunca habíamos hecho- me pareció algo raro, pero no le preste atención.

Le dije para encontrarnos en un sitio céntrico –ya saben que mi vida personal y mi trabajo los separo, pero él todavía no pertenecía a uno y otro- nos vimos y me abrazo, estaba con un perfume muy sabroso y divino, le pregunte ¿Por qué tan arreglado? Y él dijo que por mí, usaría siempre lo mejor que tuviera para que estuviera bien representada, pero que hoy conocería una faceta suya que no conocía y esperaba que lo disfrutara. Sinceramente no sabía que esperar –pensé por un momento que quería tener sexo conmigo- pero me dijo acompáñame, iremos por un taxi y nos vamos, él detiene al taxi y le dijo el sitio, luego me abrió la puerta y nos acomodamos.

Comenzamos las conversaciones comunes, más bien muy comunes como las tendrían las parejas de novios o casadas ¿Cómo te fue en el trabajo? ¿Estas cansada? ¿Quieres algo de beber cuando lleguemos? Respondí a todo y yo preguntaba ¿Dónde me estas llevando? Él decía, ¡Cuando lleguemos, sabrás!

Efectivamente cuando estaba por unos alrededores, me di cuenta que estaba en un lugar conocido, me estaba llevando a una disco y pensé que quería beber algo conmigo, todo normal. Cuando llegamos al lugar, solo me dijo, ¡Espero que te guste mover mucho las piernas y no precisamente para correr! Este hombre sabía lo que buscaba y buscaba era bailar, pasar una noche bailando con él, es decir, no es que quisiera eso literalmente, pero ustedes saben mis gustos y yo le comenté algo, pero no puso mucho énfasis en eso, así que yo pensé que no sabía y lo obviaba.

Esa noche, solo puedo decir que me encanto, este hombre como se movía, como llevaba, como nos complementábamos en esa pista de baile, éramos nosotros dos y el Dj combinando las músicas, coloco un poco de todo. Estaba frente al chico perfecto, estaba con el hombre que me había salvado, que me trataba tan bien y con él que me sentía tan bien, pero lo mejor de esto era que bailaba, que podía compartir mi hobbie, mi pasión con este chico.

Pero todos sabemos que las historias perfectas sin algo de dolor, no son perfectas. Así que si, esa noche paso algo especial y fue que encontré con quien me sentía llena, lo bese, él me beso, nos abrazamos y bailamos hasta el amanecer. Ese hombre se ganaba un espacio en mi corazón, tanto así, que prácticamente consiguió que fuera suya, que fuera una mujer de una noche entera para él, no le importaba que fuera prepago –porque antes de iniciar, se lo recordé- pero cuando sus brazos estaban alrededor de mí, solo quería que me hiciera suya, aunque sea por ese instante, lo deseaba, solo deseaba probarlo.

Cuando pasamos toda esta situación, comenzaron esas extrañas explicaciones de ¡Quiero ser honesto contigo! Solo le dije, no me importa si fue esta noche, no me importa si solo somos amigos, te deje tenerme porque te deseaba y realmente estoy feliz, así que no te preocupes. Al escucharlo, me beso y me dijo, está bien, luego te digo, no quiero arruinar este momento contigo.

Esto es parte de la primera historia, creo que por ahora lo dejo aquí, porque lo bueno viene más adelante, en la próxima oportunidad continuaré relatando y sí, ninguna historia es perfecta hasta que el dolor nos alcanza.

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Razonando con mi otro yo

Por Adriana Hincapie

A veces, solo a veces pienso mucho en lo que hago, en lo que soy, en lo que fui y en lo que me puedo convertir. No estoy dudando de la decisión de ser de prepagos Medellin, ni tampoco estoy diciendo que debo dar una explicación a todo lo que he hecho, porque sinceramente yo también he tomado decisiones basada en mis caprichos, no soy perfecta o imperfecta, solo existo y existo para ser feliz.

Se entiende algo de manera egoísta, pero es muy común que sea así, nosotras las personas y en este caso, las acompañantes Medellin tenemos que velar por nuestra propia seguridad de diferentes formas, vaya desde el ámbito sexual hasta el ámbito personal. Por esto es que no puedo ignorar compartir lo que siento y como lo siento, porque es parte de una mujer, de una dama, de una pervertida, de una chica que decidió disfrutar la vida con una sonrisa y bamboleando las caderas al son de una música llamada prepagos Medellin.

Cuando me tocan los momentos reflexivos, es el momento en el que estoy más tranquila o estoy leyendo, porque tengo tiempo para pensar en las cosas que he realizado de manera más detallada, aunque también ocurre cuando hago comentarios que no debo o haya sucedido un problema grave.

Hace poco tuve un pequeño conflicto con mi familia porque estaba con un joven hablando, algo muy normal y común, pero como saben que trabajo como escorts Medellin, creen que todo lo que hago está relacionado con sexo o con el trabajo. Cuando entre a la casa, me dijeron que dejara de invitar a hombres a tener sexo conmigo por dinero cuando estuviera allá –sí, estaba de visita en la casa de mis padres- mi respuesta inmediata fue ¿Acaso creen que soy una cualquiera? ¿Una ramera que usa el dinero para drogas? En ese momento se formó una disputa y a pesar de lo tarde que era me termine yendo de la casa.

Me fui a un hotel cercano a descansar un poco y dejar las malas vibras un rato de lado, no quería verlos, no quería escucharlos, no quería nada, ni siquiera algo de sexo casual para pasar el momento de amargura –como dulce que alegra el día de un niño- porque sabía que estaba enajenada por las palabras que mis propios padres habían usado conmigo.

Aquí es donde les digo, sé que no he elegido lo mejor del mundo, pero tampoco es algo que a ellos les afecte, quizás algunas personas que me conozcan les dirán de todo a ellos, siendo de las prepagos Medellin sé que las dificultades porque juzgaran a mi familia son grandes, pero no es algo a lo que uno no se pueda enfrentar, las personas siempre trataran de destruir la imagen de otras, sea por diversión o tengan la razón que tengan.

Hable al siguiente día con ellos, pero se disculparon para comenzar y me dijeron que es algo difícil, es algo que no sabían, que pensaban que era su culpa y querían escuchar las razones que me motivaron a convertirme en modelos prepagos Medellin. Yo sabía que mis intenciones habían sido netamente de curiosidad y luego se convirtió en parte de mi vida, pero no les iba a decir que fue por algo que quizás pudo resultar mal, así que les dije que fue por un momento de egoísmo y una cosa llevo a la otra.

Quiero mucho a mis padres, los respeto y amo, pero no me gusta fingir quien no soy y menos frente a ellos. Lo que soy, es una mujer decidida y emprendedora, que le gusta una vida llena de risas y bailar –obvio que tenía que recalcarlo- pero más aún, el hecho de ser mujer es más que suficiente para sentirme digna de lo que hago, estos servicios que damos, como el de masajes, el de consejeras, el de exponentes de la cultura colombiana y más, me hace sentir muy bien. Es cansón, pero si, hasta existen esa clase de clientes que solo quisieran el beso y momentos de beber con alguien en confianza, para eso estamos nosotras.

La vida, como estas cosas me enseñaron a mí que todo puede pasar, tener unas ideas que compitan al contrario de lo que soy ahora crea dudas y conflictos en mí, es como si la chica que tenía una vida anterior quisiera revivir, una vida calmada, relajada, con otras metas, pero también está presente la chica de las aventuras, de la lujuria, de lo que desea por capricho, pero cuidado.

Así que sería una parte y la otra parte, es cuestión de llegar a un acuerdo con mis dos yo, es algo un tanto gracioso que no se lo he dicho a nadie. Se los cuento y espero que me puedan ayudar con sus consejos, ya tengo una idea más clara de lo que podría lograr hacer, de cómo puedo hacer una estabilidad, pero realmente todo lo que vaya a pasar será parte de mi crecimiento. Sí, yo leo lo que colocan, lo que escriben, algunas cosas que me han dicho son puras palabras juzgándome, pero otras –que son mis favoritas- son las palabras de aliento que no recibo ni en mi propio hogar.

El hecho de escribir mi vida y compartirla con ustedes me llena de alegría, para mí ya no existen desconocidos, solo personas con sentimientos nocivos, confundidos, cariñosos, amorosos y más, ya no trato de ver caras, ni ropas, mucho menos su condición porque todos tenemos nuestros propios enemigos, nuestras realidades que se pueden convertir en un percance. Estos percances pueden ser los otros yo de los clientes y cuando vienen a beber y desahogarse hablando de sus problemas, como de ellos mismos, podemos darles unos que otros consejos –con modestia aparte, muy buenos- que podrían resultarles útiles, somos las más juzgadas y no por eso es que somos de piedra, pero tenemos maneras de lidiar.

Aunque este caso, esperó que ustedes sean los lectores que entiendan lo que pienso y si me pueden dar sus consejos los recibiré con total receptividad, esperó que puedan dejar sus mensajes y escribirnos, porque la idea de todo esto es darles un sitio donde puedan toparse con otro punto de vista, pero también yo lo haré al leer lo que piensan, sin más nada que decir, esperó que estén bien y sigan sus vidas con fuerza, los yo de nosotros, son la representación de dudas, a resolverlas, fuerza a todos y adelante que si podemos.

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Mi intento en el Pole Dance

Por Milena Cadavid

Saludos nuevamente a mis hermosos lectores, que alegría escribir nuevamente para compartir con ustedes, espero que haya estados disfrutando mucho de mis historias, ya que aún me quedan demasiadas por contar y quiero compartirlas con ustedes. Esta vez, vengo a contarles acerca de mi penoso intento en el Pole Dance, una actividad que además de dar excelente forma física, resulta atractiva y seductora, sumamente útil sobre todo para nosotras las Prepagos Bogotá.

Para comenzar con el relato, me parece necesario indicar que en el grupo de las modelos prepagos Bogotá, todas las chicas son activas físicamente, ya que es parte del trabajo mantener la figura lo mejor posible, y así lo hacemos gustosamente. Sin embargo, aunque todas disfrutamos del ejercicio, las actividades realizadas varían muchísimo. La más frecuente, evidentemente es el entrenamiento en el gimnasio, ya sea con pesas o con las clases de aerobics u otras típicas de este entorno, pero para mí, eso resulta sumamente aburrido. Otras de las actividades que hacen algunas de las chicas con frecuencia, que también es en el gimnasio, es la nueva tendencia del entrenamiento funcional, un poco más entretenido para mí, sin embargo no me logró atrapar nunca. Así mismo sucedió con el crossfit, aunque admito que esta tiene un nivel de exigencia que me causa cierto interés, pero no me veo haciéndolo, y por último, que se hace cada vez más frecuente, es el pole dance.

El pole dance me atrapó al verlo, posee cualidades que se entrelazan formando un movimiento artístico muy particular, conformado por la sensualidad, la fuerza, el control, la técnica, la seducción y el ritmo, hace que esta disciplina sea útil en muchos aspectos y realmente atrapante para mí, lo lamentable del asunto, es que a pesar de ser tan atractivo y sonar perfecto para mí, no resulté ser muy buena en eso –por no decir que era pésima-. Tal fue mi fracaso en la disciplina, que en la primera clase, además de terminar con varios moretones que son comunes en la práctica de la misma, terminé con un esguince en el pie.

Las chicas prepagos Bogotá que estaban conmigo en ese momento, aunque son sumamente amables y buenas amigas, ese día no pararon de meterse conmigo y reírse, no las culpo, ya que sinceramente si fue bastante cómica mi primera clase. Posterior a mi esguince, tuve que tomarme un reposo relativamente largo, en el que disfruté igualmente de mi trabajo con las Escorts Bogotá, saliendo mucho, dedicándome a mis fotografías y compartiendo con el resto de mis amigas.

Finalmente pasaron dos meses, muchas salidas, muchos contratos con las modelos prepagos Bogotá, y mucho tiempo sin hacer nada de actividad física lo cual me pareció el único punto negativo. Pero al fin estaba totalmente recuperada, y a pesar de mi penoso primer intento, no estaba dispuesta a rendirme con esa disciplina. Llegué nuevamente a la clase de pole, y tanto algunas chicas, como la instructora no pudieron ocultar su cara de sorpresa, quizás pensaron que después de tanta catástrofe lo último que querría sería volver, pero si quería hacerlo, y así sucedió, le dije a la profesora que empezáramos con la clase y que hiciera como sí esta fuese mi primera sesión.

Me encantaría comentarles que esta vez fue mucho más fácil y sencillo todo, que por alguna razón me sentía mucho más fuerte y hábil, o que siquiera había podido dominar los ejercicios básicos de la clase, pero no, mis habilidades en el tubo aún eran pésimas, aunque mi sensualidad, mi ritmo, entre otras características del pole eran excelentes, lo relacionado a hacer las figuras en el tubo, era muy difícil para mí, la buena noticia de todo esto, es que terminé la clase sin una nueva lesión.

A pesar de ser algo tan complicado, me sentía como enamorada, o mejor dicho, como con un capricho intenso que no abandona tu mente hasta que logras satisfacerlo, -me recuerda a algo que me pasó una vez con un chico estando en mi adolescencia, algo muy divertido y con toques lujuriosos, pero no quiero desviarme de la historia principal, así que la dejaremos para otro momento-. Así que seguí asistiendo constantemente, sufriendo un poco de vez en cuando, frustrándome bastante con frecuencia, pero aprendiendo poco a poco y dominando progresivamente los ejercicios básicos que tanto me costaban, al pasar un tiempo, aproximadamente 2 meses, empecé a notar que algunos músculos me dolían más que otros con algunos ejercicios, que algunos otros ni siquiera me lograban sostener como yo deseaba, y que mi figura estaba mejorando incluso más.

Así entonces decidí hablar con una de las jóvenes prepagos Bogotá, que es una experta en entrenamiento físico, y le comenté mis debilidades en el pole dance, o al menos las que yo había notado, por lo que me recomendó ir al gimnasio con ella al menos una vez, aunque no estaba convencida, decidí hacerlo, y empezamos a realizar algunos ejercicios que me cansaron muchísimo, pero que me estaba haciendo sentir músculos que ni conocía de mi propio cuerpo. Mi amiga me explicó que muchos de los movimientos que no podía hacer en pole dance, se debían a que tenía algunos músculos muy poco desarrollados y que entrenar de esta manera, me ayudaría en poco tiempo a dominar aquellos movimientos. Y así sucedió, después de un par de meses entrenando con ella, y esforzándome al máximo en el pole dance, mi comienzo catastrófico empezaba a tener la apariencia de un cuento de hadas. Todo se me hacía cada vez más sencillo, aprendía con mayor velocidad, y me sentía más libre.

Ahora era una de las chicas prepagos más hábiles del grupo entero, además que ahora mis clientes podrían disfrutar de mis nuevas habilidades sí ellos lo pedían, no solo las que aprendí en el grupo de masajistas Bogotá, sino ahora también una nueva herramienta de seducción y sensualidad, además de un arte personal. Así que, sí en verdad quieren hacer algo, pueden hacerlo, solo hace falta empeño y entendimiento. Y con este mensaje, me despido mis queridos lectores. Espero dejen sus comentarios y que me lean en otra ocasión por acá mismo con otra de mis historias. Besitos y saludos.

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Viejos conocidos y nuevos por conocer

Por Adriana Hincapie

Otro día nuevo, otro día donde podemos decidir qué hacer con nuestras vidas y disfrutar mucho más de las cosas prohibidas, como hacernos una visita a nosotras las prepagos Medellin. Los estoy tentando para conocerlos, porque hoy quisiera contarles una historia que muy peculiarmente fue extraña, pero también fue divertida, no es algo reciente, pero tampoco lleva años de haber ocurrido. Esto incluye algo de mi vida siendo escorts Medellin pero mi vida como Adriana Hincapie ante los demás.

Por obvias razones trato de mantener un perfil bajo, pero tampoco trato de ser alguien que se esconde tras bambalinas, la vida es una gran tarima, desde el momento que estas montado en esa tarima, tendrás que dar lo mejor de ti y esforzarte, si te caes, te levantas, si te tropiezas, nadie lo vio, sonreír es la parte difícil pero no imposible, no importa la adversidad que exista, no dejemos de lado esa parte que está en nosotros y solo desea seguir adelante. Además de comentarles que el viernes pasado, pase una noche muy genial en Sixxtina mientras bailaba y compartía con mis amistades. Espero ir nuevamente y seguir esta vida tan completa que tengo.

Pero para retomar el punto principal, es prácticamente un acontecimiento que cambio un poco mi personalidad referente a al trato con otras personas, porque cuando conoces a alguien por bastante tiempo, puede estar segura de que no te va a lastimar, sea simple amistad o una pareja, pero obviamente si quieres a alguien no lo lastimas. Por eso es que les puedo dar un consejo y una historia, para que no les pase lo que me llego a ocurrir a mí.

Comenzaré primero con la historia y es que hace tiempo ya, cuando comencé con mis estudios antes que comenzará a trabajar con prepagos Medellin, tenía unas amigas que se la pasaban en muchas fiestas y que se la llevaban muy bien con las personas, siempre me gustaba salir con ellas cuando podía, pero no todo el tiempo podía lograrlo porque tenían una vida mejor acomodada que la mía, así que seguí saliendo con ellas cuando podía, ellas conocían muchas personas y yo también quería saber del mundo, de su gente, así que cuando podía conversaba con cualquier persona.

Con el tiempo se me hizo más sencillo tener platicas con las personas y relacionarme con ellas. Conocí a una banda en progreso de creación, es decir, un grupo de chicos que cantaban algo de pop y quería combinarlo con la electrónica, pero estaban en momentos duros en cada uno de su vida, además de los gastos de tiempo y dinero que generaba tener un grupo en proceso, sacar un álbum era algo prácticamente imposible.

Pero los conocí cuando estaban vendiendo unas entradas a su concierto –claro, concierto afuera de la casa de uno de los integrantes- pero era algo muy sencillo, así que dieron ese paso, platiqué un rato con uno de los que vendían las entradas y eran tres (3) en total, así fue como al escuchar su música me quede encantada por los géneros nacientes y espero poder seguir escuchando muchas otras músicas. Luego de salir con ellos un tiempo a los sitios que tocaban y a alguna que otra fiesta que me invitaban, tenía una cierta confianza hacia ellos, prácticamente estaba saliendo con uno (1) de ellos, los otros me pidieron conocer algunas de mis amigas y accedí felizmente, además de tener esas amigas que eran muy fiesteras y sabían cómo tratar a las personas.

Nos reunimos en una plaza, pero se me había olvidado algunas cosas en la casa, así que les dije que se adelantarán al apartamento de mi casi novio en ese momento. Cuando estaba regresando, solo pensaba en ver una grata escena de diversión y bromas, pero al entrar –tenía las llaves- encontré las prendas de algunas de mis amigas en el suelo, me pareció muy extraño, así que cuando iba a alzar la voz para llamarlas escuche un grito y me dio miedo, cuando iba a salir por la puerta corriendo con el que salía en ese momento, se me apareció y me pregunto ¿Dónde vas? Con voz temblorosa le dije que iba a tomar el aire un momento, pero luego sentí que las manos me las agarraba y me decía ¡Quédate y la pasaremos bien! El terror me lleno completamente, lo primero que hice fue gritar y forcejear, pasado eso le di un cabezazo y salí huyendo, llamé a la policía y entraron rápidamente.

Aparentemente había consumido algo extraño que los enloqueció, pero mis amigas habían sido lastimadas y ese hecho era más que juzgable, así que los terminaron metiendo en prisión y quede sin amigas.

Cuando estaba más sola que nunca, aterrada, una persona comenzó a salir conmigo, pero preguntarme cosas –era molesto- y me sentía como en un interrogatorio, le decía muchas cosas feas, pero esa persona se mantuvo ahí conmigo y con el tiempo pude contarle lo que me había ocurrido, pasamos mucho tiempo para que pudiera confiar en alguien más y aun así esa persona se ganó mi confianza, pero no puedo olvidar esta anécdota.

El mundo está lleno de contra tiempos y creo que esta es una de esas tantas historias que pertenecen a lo más profundo de nosotras, de esas prepagos paisas que vez en la calle y solo piensas que son un objeto. Todos pasamos por cosas extrañas, pero para pasarles ese dato, ese chico fue uno de los que me dijo que era buena para tener sexo a lo bestia, me gustaba compartir varios momentos con él, incluyendo los íntimos y fue una de las personas que me apoyo al entrar a este mundo de modelos prepagos Medellin.

Aunque me pregunto si no se me hacía problema ser tocada por hombres, lo que me harían, claro que entendía su punto y que ser de las prepagos Medellin no sería fácil, pero como también él me considero apta para tener sexo porque me complacía y quería saber más de este mundo sexual, entonces no me dijo muchos peros.

Sin embargo, con este relato solo hago entender que nosotras y hasta los chicos, no podrán saber realmente con quien están y quienes son esas personas, el mundo tiene cosas desagradables y esas cosas son otras personas, personas mentirosas y que no saben más que odiarse. Sé que lo de mis amistades fue por una droga extraña, pero esa no es excusa, no es algo que recomiende, siempre que quieras proteger la integridad de alguien, sabes que debes ser algo pertinente con tus decisiones, no se puede ser egoísta.

Me despido con esto y espero seguir escribiendo, seguir leyendo lo que escriben y hasta saber algunas de sus historias, les deseo lo mejor, cuídense.

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