Prepagos escorts Bogota Medellin

PREPAGOS MANIZALES

SOLO A DOMICILIOS TL. MOVIL DE LA AGENCIA EN MANIZALES 3127520604

 

Btn ciudades

 

 

COMO HACER QUE UNA PREPAGO SE ENAMORE DE SU CLIENTE

 Un cliente frecuente de la agencia solicitó un servicio. Conmigo había tenido un par de ellos, cuando llegué al sitio me di cuenta de que no era para él si no que era el obsequio de cumpleaños de su jefe de seguridad, “su consentido”, como él lo llama. El escolta me encantaba. Entonces, por supuesto, no me desagradó para nada la idea, solo que me sorprendió cuando llegué y me encontré con semejante noticia.  Antes de irse, mi cliente me pagó un doble servicio, es decir, tres horas de placer más con ese hombre y se fue con el resto de sus escoltas. Lo que él no sabía era que en el camino hasta ese sitio ya habíamos adelantado muchísimo del servicio. Antes de irse también nos dijo que nos sintiéramos como en casa, además le dijo a Santi que se lo gozara y él le respondió que lo intentaría. Jajaja, me imagino que dijo eso porque ya lo había dejado exhausto.

Al fin quedamos solos y lo primero que hice fue soltar la carcajada y él sonrió. Le pregunté que por qué no me había dicho nada, por qué se había guardado el secreto y me dijo que no sabía qué iba a pasar y tenía que esperar a llegar al sitio a ver si era verdad lo que le había prometido el jefe. Yo no lo podía creer. Después de un incómodo silencio me dijo que quería meterse a la piscina para  relajarse, que si lo acompañaba. Yo le dije que sí, que me encantaría, pero que no llevaba traje de baño. Él sacó uno nuevo que tenía en una bolsa de un almacén costoso y me lo pasó. Lo recibí y le pregunté: “¿qué más sorpresas me tienes?”. Él me miró y me dijo: “no sé. Espero que todo sea una sorpresa. ¿Cuántas me tienes tú a mí?”, con una cara de pícaro dañado, que lo único que logró fue que mi cabeza empezara a volar nuevamente.  

Me fui a cambiar al baño cerca de la piscina, cuando salí él ya estaba sentado en pantaloneta en la parte baja de la piscina. Durante el recorrido del baño hasta el lugar donde estaba, pude contemplar ese bocatto di Cardinale que me iba a disfrutar. La piscina no tenía más de quince centímetros de profundidad en la parte más baja. Me acerqué y me senté a su lado. Me sonrió y me dijo: “por fin eres legalmente solo mía”. A lo que respondí: “y yo complacida de seguirlo siendo”. Me tomó por el cuello se acercó y me dio un beso de los más deliciosos que nunca me habían dado o no sé si eran las ganas que tenía de sentirnos otra vez, pero lo sentí delicioso. Me acerqué más y le dije al oído: “estamos solos y ya nos podemos seguir portando muy mal, nadie se va a enojar, ya tenemos permiso”. Si yo hubiera sabido que esas palabras eran las que necesitaba para arrancar, hacía horas que las hubiera dicho.  

 

Leer Más...

Joomla SEF URLs by Artio
reservas_prepagos